Durante celebraciones populares como el Carnaval, se produce un incremento significativo en el uso de lentes de contacto cosméticas o de fantasía, como son las lentillas de color o los diseños especiales de pupilas tipo “ojo de gato”.
A pesar de su finalidad estética, estas lentes constituyen productos sanitarios que requieren una correcta adaptación, prescripción y uso responsable. Una manipulación inadecuada o el incumplimiento de las recomendaciones de uso puede favorecer la aparición de alteraciones de la superficie ocular y complicaciones oftalmológicas potencialmente graves.
¿Cómo usar las lentes de contacto cosméticas de forma segura?
Con el fin de minimizar los riesgos asociados a su utilización, se recomienda seguir las siguientes medidas preventivas:
- Adquirir las lentes de contacto exclusivamente en establecimientos sanitarios autorizados, garantizando su control y trazabilidad.
- Evitar compartir las lentes de contacto, dado el elevado riesgo de transmisión de infecciones oculares.
- Colocar las lentes antes del maquillaje, para reducir la contaminación de la superficie ocular.
- Mantener una higiene estricta, con lavado de manos previo a la manipulación. Se contraindica el uso de agua del grifo o saliva para la limpieza de las lentes.
- Realizar un mantenimiento y desinfección adecuados mediante soluciones específicas, en el caso de lentes reutilizables.
- Respetar el tiempo máximo de uso recomendado, que no debe exceder las 4–6 horas consecutivas.
- Evitar dormir con las lentes de contacto colocadas.
¿Qué factores negativos presentan las lentes de contacto cosméticas?
El uso de lentes de contacto cosméticas puede asociarse a diversos efectos adversos, entre los que se incluyen:
- Hipoxia corneal, debida a la reducción de la permeabilidad al oxígeno causada por la capa de pigmentación presente en muchas de estas lentes.
- Problemas de adaptación derivados del concepto erróneo de “talla única”, ya que cada ojo presenta una curvatura y un diámetro específicos. Una adaptación inadecuada puede provocar microtraumatismos, erosiones epiteliales, úlceras corneales o queratitis.
- Disminución del campo visual, especialmente en lentes con diseños que reducen la zona óptica funcional, lo que resulta más relevante en condiciones de baja iluminación.
¿Qué hacer si siento molestias durante su uso?
Ante la presencia de síntomas como ojo rojo, dolor ocular o visión borrosa, se recomienda la retirada inmediata de la lente de contacto de forma inmediata y su desecho.
Si la sintomatología persiste tras la retirada, es imprescindible realizar una evaluación oftalmológica para establecer un diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado, evitando la progresión de posibles complicaciones.
En el Instituto Oftalmológico Recoletas, contamos con profesionales especializados en salud ocular, a su disposición para resolver cualquier consulta y garantizar una atención segura y personalizada.

