A pesar de que el estrés y la ansiedad son frecuentes en nuestra sociedad, desde que empezó la pandemia generada por el Covid-19 se ha incrementado el número de casos en los que el paciente sufre una o las dos patologías. Ambas afectan de manera directa a la alimentación, el aspecto físico, el estado mental, el sueño y, por supuesto,  la vista. En este post te contamos qué consecuencias oculares puede producir padecer estrés o ansiedad y cómo evitarlo.

Este tipo de patologías son consideradas, en muchas ocasiones, las causantes de patologías más graves, como por ejemplo la diabetes o el infarto de miocardio. Estas enfermedades pueden ser provocadas por tensión nerviosa o episodios repetidos de estrés. Además, la ansiedad y el estrés afectan de manera directa a nuestra visión, generando problemas oculares. Normalmente, se trata de complicaciones superficiales, aunque pueden aparecer también daños internos asociados a descompensaciones de patologías sistémicas.

Posibles alteraciones visuales

Algunas de las posibles patologías oftalmológicas diagnosticadas como consecuencia de la ansiedad son:

  • Blefaritis: aunque esta patología suele estar más asociada a la sequedad ambiental y a elementos climáticos, también puede estar generada por el estrés o la ansiedad.
  • Orzuelos: estas lesiones palpebrales son muy comunes en pacientes ansiosos, siendo una de las principales evidencias físicas de estrés emocional.

El estrés y la ansiedad suelen coincidir en pacientes que usan pantallas digitales durante muchas horas, ya sean ordenadores, tablets o smartphones. Existe un síndrome asociado al consumo excesivo de estos dispositivos:

  • Los síntomas visuales son muy frecuentes en estos pacientes: estos incluyen fatiga visual, ojos cansados, irritación, enrojecimiento y visión borrosa.
  • El principal origen de estos síntomas parece ser la enfermedad de ojo seco, que requiere de un tratamiento adecuado y una consulta a un especialista.

 

¿Cómo evitar estas patologías?

A pesar de que la ansiedad y el estrés pueden ser difíciles de diagnosticar ya que sus síntomas son comunes a otras muchas patologías clínicas, cada vez se tienen más recursos para detectarlas de forma precoz y reducir considerablemente sus efectos secundarios.

Las circunstancias personales, la capacidad económica y el ambiente de trabajo son las causas principales del estrés y la ansiedad. Estas patologías, debido a que en muchas ocasiones están producidas por elementos que escapan a nuestro control, no pueden evitarse, pero sí tratarse cuando se padecen. Buscar un tratamiento adecuado en el especialista suele ser la manera más efectiva de resolver este tipo de casos.

El consumo excesivo de pantallas digitales puede mejorar con medidas tan sencillas como la posición ergonómica del monitor y los descansos regulares. Además, las lagrimas artificiales ayudan a aliviar los síntomas relacionados con la superficie ocular.

Si padeces estrés y/o ansiedad y comienzas a sufrir alteraciones oculares, o bien, tienes síntomas derivados de un uso excesivo de las pantallas digitales, recuerda que puedes pedir cita con nuestros especialistas para aconsejarte y tratar tu caso de la manera más eficaz.

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