Llevamos todo el día estudiando o trabajando con el ordenador, y entonces nos miramos al espejo y parecemos un vampiro con los ojos inyectados en sangre. Puede que la alergia esté haciendo de las suyas, nos hemos rascado y tenemos los ojos como tomates. Incluso tal vez nos hemos contagiado con una conjuntivitis vírica. O cualquier otra situación que se nos ocurra que nos ponga los ojos rojos.

Los ojos se ponen así porque aumenta la cantidad de sangre que hay en ellos. Los vasitos sanguíneos que hay en la conjuntiva (la membrana transparente que está sobre la parte blanca del ojo) se vuelven más anchos y todo se congestiona. Y esto no ocurre porque sí, sino debido a un contratiempo. En casos excepcionales lo que pasa es que nuestro líquido vital no puede regresar bien a la circulación, pero esa es otra historia.

Hay muchas causas distintas que estropean nuestra mirada, pero una vez conocido el origen se puede poner su tratamiento específico. La cuestión es que si usamos algo para disimular ese enrojecimiento, aquello que lo produce va a seguir ahí y formará parte de ti. Por eso, si notamos que nuestros ojos se enrojecen a menudo, lo ideal es ir al oftalmólogo para que averigüe qué ocurre y pueda poner un tratamiento que actúe desde la raíz, que no produzca efectos secundarios y que sea eficaz.

Por otro lado, notar algún vasito es normal. No debemos fijarnos en los anuncios de las revistas, en los que el retoque fotográfico se ha metido hasta en los ojos.

Colirios para blanquear los ojos

Nos viene a la mente ese anuncio de la televisión en el que personas con sus ojos rojos se echan unas gotas y por arte de magia vuelven a estar blancos y todo el mundo vuelve a ser feliz.

Si le preguntas a un oftalmólogo qué opina sobre ese tipo de colirios, lo más probable es que te diga que no los uses. No trata ninguna enfermedad, la oculta, y si algo puede causar efectos secundarios y no nos va a solucionar nada es mejor no ponerlo.

¿Qué ingredientes blanquean los ojos?

Son los llamados estimulantes adrenérgicos. Los colirios con esta función llevan sustancias que activan los receptores adrenérgicos que hay en las células, de los que hay varios tipos. Al encenderse consiguen que los pequeños vasos de los ojos se estrechen y así se vean menos.

A por las arterias

Las arterias son los vasos sanguíneos por los que llega la sangre cargada de oxígeno a un órgano, en nuestro caso el ojo. En España es fácil encontrar tetrahidrozolina o fenilefrina. El primero, en comparación con otros medicamentos de la similares, está más relacionado con el efecto rebote y con pérdida de eficacia a medida que se va usando. También se pueden encontrar en colirios cóctel para alergias y conjuntivitis, pero a día de hoy, existen alternativas mejores para tratar estos problemas. En otros países se comercializan con otros nombres y también hay otros compuestos.

A por las venas

Las venas son los vasos sanguíneos que retiran la sangre pobre en oxígeno de los órganos, al contrario que las arterias. Aunque en España no se comercialice en las farmacias, no es difícil conseguir por internet brimonidina en dosis bajas. Este medicamento se usa desde hace tiempo para bajar la presión interna de los ojos que padecen glaucoma. Al actuar sobre las venas, no impide que el ojo se oxigene adecuadamente, lo que reduce el riesgo de efecto rebote. De todas formas habrá que ver qué ocurre a largo plazo con su utilización, ya que su estudio sólo duró 5 semanas.

¿Entonces no puedo usarlos nunca?

Veamos… si tienes un evento importante y no has dormido por la noche, te puedes echar una gota (mejor de un formato que no tenga conservantes). Pero si no sabes el motivo del enrojecimiento o si te ocurre con frecuencia: no y no.

Teniendo una alternativa inocua de verdad, como son las lágrimas artificiales sin conservantes, y un acceso sencillo a un profesional de la salud ocular, no merece la pena. De hecho, en el prospecto de estos colirios encontramos que si no mejoramos en unos días debemos ir al médico, que se nos pueden dilatar las pupilas, que si el efecto rebote, que si la tensión del ojo…

En internet podemos encontrar un montón de reseñas súper favorables sin ninguna pega, pero los ojos que se dañan los acaba viendo el oftalmólogo en su consulta, y cada caso es muy particular. También podrás leer a alguien que comentaba llevar usando uno de estos colirios años y años… Tras todo ese tiempo lo más recomendable sería haber acudido a consulta y ver qué problema tiene en realidad.

Cirugía para blanquear los ojos

Es cierto que hay cirugías en las que se extrae parte de la conjuntiva porque tiene un problema determinado. Entonces a alguien se le ocurrió que si se quitaba y con ella los vasitos, así se verían los ojos blancos para siempre. Pero nuevamente habría que saber el porqué de ese enrojecimiento.

Es un procedimiento controvertido, ya que los tejidos tienen su función y las complicaciones no son desdeñables, sobre todo si se aplica una medicación para que no vuelvan a salir los vasitos, llamada mitomicina. Así que someterse a una cirugía de este tipo sólo por un motivo estético es cuestionable.

A día de hoy no hay muchas clínicas que se dediquen a este tipo de cirugía. En Corea del Sur fue prohibida cuando empezaron a surgir las complicaciones.

Como siempre, ante cualquier duda o inquietud sobre salud oftalmológica, no dudes en contactar con nosotros, estaremos encantados de ayudarte.

 

Dra. Díaz Cabanas – Oftalmóloga en el IOR

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