Seguramente hayas oído hablar en alguna ocasión del desprendimiento de retina o, incluso, algún familiar o amigo lo haya padecido. En este post te contamos en qué consiste este problema visual, cuáles son sus síntomas y qué factores pueden provocar su aparición.

Existen varios tipos de desprendimientos de retina, aunque el que se origina tras un desgarro en la retina es el más común. El acumulo de liquido debajo de la retina la desplaza de su posición habitual. Este problema ocular tiene una importante gravedad, puesto que afecta de manera directa a la visión. El desprendimiento de retina puede suceder a cualquier edad, pero es cierto que es más común en personas de edad avanzada.

Causas y síntomas

Existen diferentes factores que pueden facilitar la aparición de un desprendimiento de retina. Los más comunes son:

  • Traumatismos oculares generados por golpes, contusiones o lesiones previas
  • El desprendimiento posterior de vítreo puede originar un desgarro en la retina. Esta patología incrementa su incidencia con la edad. Por este motivo es más común en personas mayores de 65 años
  • Inflamaciones o hemorragias producidas como resultado de otras enfermedades oculares
  • Miopía: los pacientes miopes tienen mayor riesgo de padecer este problema.

Además de estas causas, el desprendimiento de retina también puede padecerse como consecuencia de patologías sistémicas como la diabetes. Una de las complicaciones que puede tener el mal control de la diabetes es una retinopatía diabética, lo que puede originar lo que se conoce como un desprendimiento de retina traccional.

En cuanto a los síntomas, estos son algunos de los más habituales:

  • Destellos brillantes o luminosos
  • Moscas volantes: se trata de pequeñas motas negras que se van desplazando según movemos el ojo en una u otra dirección
  • Distorsión de imágenes: suele pasar cuando la mácula, que es la parte central de la retina, está también desprendida.
  • Cortinas negras: consiste en la pérdida de visión que tiene lugar cuando una parte de nuestro campo visual aparece tapado con una especie de telón oscuro. Se corresponde con la parte de la retina que se ha desprendido.

¿Existe tratamiento?

 Antes de que se produzca el desprendimiento, la retina sufre un desgarro. Si tratamos el ojo en esta fase, es posible ponerle solución mediante la fotocoagulación. Consiste en la utilización de un láser para generar una pequeña cicatriz que selle de nuevo la retina.

Sin embargo, si ya ha tenido lugar el desprendimiento de la retina, el único tratamiento que se puede llevar a cabo es la cirugía. En la mayor parte de los casos se realiza una vitrectomía. El objetivo de esta técnica quirúrgica es eliminar el vítreo y rellenar la cavidad en la que se aloja con una pequeña burbuja de gas o aceite de silicona que recoloca la retina nuevamente en su lugar.

Si la burbuja es de aceite de silicona, el oftalmólogo la extraerá después de unos meses. Si por el contrario es de gas, el paciente deberá controlar los niveles de profundidad y/o altitud a los que se somete, pues un cambio drástico podría afectar a la burbuja de gas y aumentar considerablemente la presión ocular.

Como hemos visto anteriormente, los síntomas del desprendimiento de retina pueden ser incómodos, pero no dolorosos, por lo que en ocasiones el paciente considera que no se trata de algo grave. Por ello, si alguno de los síntomas persisten de forma continua, es importante acudir a consulta en un corto periodo de tiempo, evitando que se agrave la patología.

Recuerda que puedes pedir cita con nuestros especialistas si padeces síntomas de desprendimiento de retina o si tienes dudas acerca de este problema ocular.

 

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